¡Verdades de Cuba!

Informaciones, comentarios, reportajes, entrevistas, análisis acerca de Cuba y el mundo.

Archivos por Etiqueta: Obama

JOHN McCAIN SE ENTREVISTÓ CON PINOCHET

Jhon McCain se entrevistó en 1985 con el dictador chileno Augusto Pinochet

Jhon McCain se entrevistó en 1985 con el dictador chileno Augusto Pinochet

El candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Jhon McCain se reunió en privado con el general chileno Augusto Pinochet, cuando este protagonizaba una de las más sangrientas dictaduras de América Latina.
La revelación fue realizada este viernes por el blog Huffingtonpost.com, denuncia que también se hace eco el sitio digital BBC Mundo.
El hecho que ocurrió en 1985 se contrapone a las fuertes criticas lanzadas por McCain contra el candidato demócrata Barack Obama, cuanto este dijo estar dispuesto a conversar con las autoridades de Cuba y Venezuela, naciones que el actual gobierno de Estados Unidos considera como “enemigas”.
En su crítica a Obama, el candidato republicano cuestionó con severos términos la intensión de acercamiento a La Habana y Caracas, llegando a decir que no era conveniente conversar con dictadores sin condiciones previas, términos cargados de agresión y desprecio hacia los mandatarios de Cuba y Venezuela.
Documentos desclasificados y publicados por el blog Huffingtonpost.com demuestran como McCain no tuvo reparos o limitaciones para entrevistarse con Augusto Pinochet, un dictador amparado por Washington.
El viaje fue organizado por el entonces embajador de Chile en EE.UU., Hernán Felipe Errázuriz.
Después de su llegada a Chile acompañado de su esposa Cindy, el entonces senador por Arizona se trasladó a la región Puyehue, en el sur del país, para regresar a la ciudad de Santiago el 30 de diciembre de 1985, cuando se entrevistó por media hora con Pinochet y de manera separada con el comandante en jefe de la Armada, almirante José Toribio Merino.
Según se plasma en los documentos ahora desclasificados “La mayor parte de la reunión de 30 minutos con el presidente estuvo dedicada a discutir los peligros del comunismo, un tema sobre el cual el presidente parece obsesionado”, mientras más adelante refiere que McCain aseguró que “ hablar con Pinochet era similar a hablar con el jefe de la John Birch Society”.
Junta militar encabezada por Pinochet que derrocó en 1973 a Salvador Allende, legitimo presidente de Chile

Junta militar encabezada por Pinochet que derrocó en 1973 a Salvador Allende, legítimo presidente de Chile

Valoraciones de la entrevista de McCain con Pinochet, plasmadas en los documentos precisan que el encuentro fue “amistoso y por momentos cálido”, mientras las referencias documentales no indican que “la violación de los derechos humanos y los desaparecidos” fueran cuestionamientos hechos por el visitante norteño al ejecutor del golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende.
Esta actitud dócil y complaciente de hace 23 años atrás con uno de los dictadores más crueles y sanguinarios de América Latina, se contrapone a la posición y verborrea que hoy muestra McCain, quien dice oponerse a las dictaduras, aún cuando los gobiernos por el calificados así no tienen comparación posible con la represión, desapariciones y asesinatos ejecutados por la dictadura pinochetista, baluarte principal de la siniestra y criminal Operación Cóndor, diseñada bajo el auspicio de la CIA y el gobierno de Estados Unidos.

Documentos desclasificados de la entrevista de McCain y Pinochet
Leer documento 1 AQUÍ
Leer documento 2 AQUÍ
* John Birch Society – una organización de derecha que luchaba contra el comunismo -

NORTEAMERICANOS CONSIDERAN GANADOR A OBAMA EN DEBATE PRESIDENCIAL

Washington, 27 sep (PL) La mayoría de los estadounidenses consideró ganador al candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, en el primer debate presidencial celebrado con su rival republicano, John McCain, revelaron hoy dos encuestas.
Un sondeo de la televisora CNN y la firma Opinion Research Corp destaca que entre quienes vieron el debate, celebrado anoche en la Universidad de Mississippi, un 51 por ciento estimó que Obama lo hizo mejor.
Mientras un 38 por ciento señaló que el senador por Arizona fue más contundente.
McCain no logró recortar la ventaja de su rival en la intención de voto para los comicios de noviembre venidero, subrayó Alan Silverleib, especialista de la CNN.
No obstante, su colega de la cadena noticiosa Keating Holland expresó que la prueba real de una posible alteración en el voto sólo se verá en unos días y no en horas.
Un 60 por ciento afirmó que McCain satisfizo sus expectativas, y un 57 por ciento dijo lo mismo de su oponente, en tanto un 20 por ciento comentó que lo hicieron peor de lo esperado.
Por su parte, una investigación de la televisora CBS destacó que un 40 por ciento de los votantes indecisos estimó triunfador a Obama, mientras un 22 otorgó la victoria a su rival.
Un 68 por ciento de ellos aseguró que antes de la discusión no tenían ninguna preferencia por uno u otro contendiente.
Video del debate Obama – McCain AQUÍ

HURACÁN GUSTAV MANTIENE EN VILO A ESTADOS UNIDOS

Muchos abandonan Nueva Orleans ante la amenaza de Gustav

Muchos abandonan Nueva Orleans ante la amenaza de Gustav

NUEVA ORLEANS.- Con el recuerdo de la tragedia provocada por el huracán Katrina aún fresco, cerca de dos millones de personas abandonaban ayer la ciudad de Nueva Orleáns y otras poblaciones costeras del golfo de México ante la inminente llegada del poderoso ciclón Gustav, que ya impactó de lleno la carrera hacia la Casa Blanca.
John McCain anunció la suspensión de la primera jornada de la convención republicana que el jueves lo proclamará formalmente como candidato a la presidencia, mientras que su rival demócrata, Barack Obama, prometió movilizar a sus donantes para asistir a los afectados.
Tras su devastador paso por el Caribe, el Gustav podría tocar hoy territorio norteamericano, y los candidatos analizan cada paso por seguir, tal vez en un intento por distanciarse de las duras críticas que recibió la demorada e ineficiente respuesta del presidente George W. Bush a la catástrofe del huracán Katrina, hace tres años.
“Por supuesto que éste es un momento para dejar de lado la mayor parte de nuestra política partidista”, dijo ayer McCain, que junto con su flamante compañera de fórmula, Sarah Palin, visitó el estado de Mississippi para supervisar los preparativos para hacer frente al temporal. “Vamos a suspender la mayoría de nuestras actividades excepto aquellas que sean absolutamente necesarias”, confirmó el republicano al ser interrogado sobre las versiones de que la convención, que comienza hoy en Minnesota, podría cancelarse.
En el primer día de la convención figuraban como oradores Bush y el vicepresidente, Dick Cheney. Pero el mandatario, que procura mejorar su imagen tras el paso del Katrina, visitará hoy la zona que será impactada por Gustav, y descartó su participación en la reunión partidaria. “El presidente y el vicepresidente han decidido no viajar debido al huracán”, señaló la vocera de la Casa Blanca, Dana Perino.
La convención también se verá afectada por la ausencia de los gobernadores de Luisiana, Florida y Texas, cuyos estados se encuentran en el posible trayecto del Gustav. Tampoco acudirá el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, aunque en su caso por razones ajenas al huracán.
Entre los demócratas, Obama anunció ayer que movilizará a los integrantes de su larga lista de donantes para enviar dinero o voluntarios para combatir la amenaza del huracán.
“Tenemos una lista de correos electrónicos de unos dos millones de personas que quieren ayudar”, dijo Obama. “Pienso que podemos conseguir toneladas de voluntarios para viajar allá, si fuera necesario”, añadió.
En tanto, el huracán Gustav avanzaba ayer a través del golfo de México hacia Nueva Orleáns, que todavía se está recuperando de la devastación causada por el huracán Katrina, que en 2005 dejó cerca de 1800 muertos.
El alcalde de Nueva Orleáns, Ray Nagin, que definió a Gustav como “la madre de todas las tormentas”, ordenó la evacuación obligatoria para el margen occidental de la ciudad, más vulnerable a los huracanes.
Muchos pobladores, sin embargo, se habían adelantado al alcalde: se estima que casi dos millones de personas huyeron de Nueva Orleáns y otras ciudades costeras durante el fin de semana en colectivos, trenes, aviones y autos, lo que colapsó las autopistas del sur del estado de Luisiana.
Mientras los automovilistas huían a paso de hombre, policías y tropas de la Guardia Nacional recorrían la ciudad para evitar posibles saqueos o disturbios como los que siguieron al Katrina. Nagin además instituyó un toque que les permite a las autoridades arrestar a quienes no se encuentren en sus hogares.
Según el Centro Nacional de Huracanes (CNH), el ojo del Gustav estaba ayer por la tarde 435 kilómetros al sudeste de la desembocadura del río Mississippi. Durante la noche, bajó de la categoría 4 a la 3, pero los meteorólogos advirtieron que podría volver a ganar fuerza hoy, cuando posiblemente toque tierra. Según el CNH, el Gustav es un gran ciclón con vientos con fuerza de huracán que se extienden a 100 kilómetros de su centro y vientos con fuerza de tormenta tropical a 350 kilómetros por hora.
“Este es el momento para irse, tomen esto en serio. Algunos pronósticos dicen que es un huracán de categoría 3, pero puede ser mucho, mucho peor”, declaró el gobernador de Luisiana, Bob Jindal.
El Gustav llegará a las costas norteamericanas tras dejar una estela de muerte y destrucción en el Caribe.
En su paso por Haití, República Dominicana y Jamaica dejó 85 muertos, y ayer arrasó Cuba, donde no se registraron víctimas pero sí miles de casas destruidas, cultivos anegados, redes de electricidad y comunicación interrumpidas y derrumbes. Los vientos, los más fuertes en medio siglo en la isla, alcanzaron en algunos lugares hasta 340 kilómetros por hora.
En total, más de 300.000 cubanos debieron ser evacuados, mientras todo el occidente de la isla, incluida La Habana, permanecían ayer sin luz.

fUENTES: Agencias AFP, AP, EFE y Reuters

¿VICTORIA DE OBAMA? ¿DE QUÉ ALCANCE?

Que nadie lo subestime. Barack Obama ha ganado en grande. Ha ganado no sólo la nominación demócrata a la presidencia. Va a barrer en las elecciones con una gran mayoría del Colegio Electoral y un incremento considerable en la fuerza demócrata en ambas cámaras del Congreso. Antes de que analicemos qué tan lejos llegará, o podrá llegar –es decir, qué tanto cambio significa esto–, debemos mostrar qué tan real es su triunfo electoral.
En la demasiado prolongada competencia entre él y Hillary Clinton, tanto las encuestas como los resultados mostraron que cada uno de ellos era más fuerte en ciertas categorías de votantes. Obama tenía mayor fuerza entre los más jóvenes, los más educados, por supuesto entre los afroestadunidenses, y entre los situados políticamente más a la izquierda. Pero también le resultó más atractivo a los votantes independientes o a los republicanos que prefirieron votar por un demócrata. Clinton tuvo más fuerza con los más viejos, con los de menor educación, con las mujeres por supuesto, con los latinos y con los situados en lo político más en el centro.
Sin embargo, la decisión real fue la de los superdelegados. Y ellos votaron sobre una base muy diferente. Parecen haber estado convencidos de que sería un candidato más fuerte y que podría ganar aun en algunas áreas tradicionalmente republicanas. O aún si no ganara en la mayoría de esos estados, podría ayudar a ganar a los candidatos demócratas al Congreso. Es bastante sorprendente que, justo en esos estados, haya obtenido gran respaldo de los superdelegados, muchos de los cuales, individualmente, estaban entre los líderes demócratas más centristas, menos orientados hacia la izquierda. Dado que estos superdelegados estaban anclados a sus situaciones locales, algo nos dicen de las realidades políticas estadunidenses de 2008.
Acabo de terminar un análisis comparando de la fuerza de John McCain estado por estado en las encuestas más recientes, con la proporción de votos reales de Bush en 2004. En 45 de 50 estados, McCain es más débil, con frecuencia mucho más débil, de lo que era Bush. Por supuesto, si Bush ganó un estado por amplio margen, McCain podría ganar con un margen menor. Pero en los estados donde la competencia fue cerrada en 2004, la ola está en favor de Obama.
Es más, debemos percatarnos de que McCain se encuentra ahora en el clímax de su fuerza. El Partido Demócrata se reunifica y está hambriento de triunfo. Obama no perderá casi ninguno de los porcentajes demócratas tradicionales entre las mujeres y los judíos. Incrementará el porcentaje nacional entre los latinos y logrará incluir a un gran número de jóvenes y afroestadunidenses que de otro modo no habrían votado. Conseguirá también los votos de un número considerable de independientes y de republicanos desilusionados con Bush. La gente que votará contra Obama porque es afroestadunidense ya desde antes iba a sufragar por los republicanos. Este punto ya quedó atrás, no está frente a él.
Los republicanos, por otro lado, están profundamente divididos y son bastante morosos. La derecha cristiana no confía en McCain, y hasta ahora va con pies de plomo. Y olvidamos muy fácilmente la defección de los libertarios. Ron Paul planea una lucha en la convención. Y aunque por supuesto la perderá, sus simpatizantes están ya descontentos. Como Bob Barr compite por el partido libertario, muchos de los simpatizantes de Paul votarán por él. Barr puede ser para McCain en 2008 lo que Nader fue para Gore en 2000 –lo suficientemente fuerte como para negarle algunos cuantos estados. Y en general, la línea de McCain respecto de la economía estadunidense que se hunde es algo que le va a hacer perder mucho del respaldo que supone obtener entre los llamados demócratas reaganianos.
Si uno analiza la situación en detalle, estado por estado, el único que votó por los demócratas en 2004 en el cual McCain parece ser competitivo hoy es Michigan. Los estados que Bush ganó en 2004 en los cuales Obama es competitivo son numerosos –Ohio, Indiana, Iowa, Misuri, Nuevo México, Colorado, Virginia y tal vez Nevada, Carolina del Norte y Montana. Está haciéndola tan bien en Misisipi que los republicanos tendrán que invertir dinero y tiempo en hacer campañas ahí. Si Obama ganara en todos los estados competitivos excepto en Michigan, tendría entre 310 y 333 votos electorales. Y necesita 270.
El cuadro se ve mejor en las competencias para el Senado, donde los demócratas podrían ganar en algunos estados en los que Obama puede no lograrlo –por ejemplo en Kentucky, donde el líder de la minoría republicana en el Senado está en serios problemas pese a ser un estado muy republicano.
Entonces, ¿qué significa todo esto? Obama no está planeando ningún vuelco revolucionario de la política estadunidense. Está rodeado de muchos políticos y asesores demócratas convencionales. Pero será impulsado al poder por una ola de entusiasmo por el cambio que Estados Unidos no había visto desde la elección de Kennedy. Es cierto que no podrá hacer mucho en la escena mundial, pese al hecho de que será vitoreado por el resto del mundo. Hoy, la anarquía geopolítica global está mucho más allá del control de cualquier presidente estadunidense.
Pero será empujado a realizar importantes cambios dentro de Estados Unidos. Por supuesto, la mera elección de un afroestadunidense representará un notable cambio cultural, y no dejará de tener gran impacto. Sus electores esperan que internamente, Obama lance el equivalente de otro Nuevo Trato —cobertura de atención a la salud, restructuración fiscal, creación de empleos, salvamento de las pensiones. Qué tanto pueda hacer dependerá en parte de la recesión global, que está en gran medida más allá de su control, pero aun un liderazgo tan fuerte puede jugar un papel importante, solamente hasta cierto punto. El ejemplo de Roosevelt nos muestra eso.
La gran interrogante es qué tan lejos llegará para desmantelar las estructuras estatales cuasi policiacas que el régimen de Bush instituyó bajo la cobertura de una guerra contra el terrorismo. Esto implica mucho más que nombrar mejores jueces. Significa una revisión radical de la legislación y de las políticas ejecutivas, y sacar a la luz del día las reglas y prácticas ultrasecretas. Mucho puede hacerse, como sabemos, a partir de lo que se logró en los 70 respecto de los ámbitos de la CIA y la FBI. Pero la situación es mucho peor ahora y requiere más. La historia puede muy bien juzgar a Obama, sobre todo en relación a lo que logre en este terreno. Hasta ahora ha permanecido bastante en silencio al respecto.
Obama ha ganado en grande. Su elección marcará –marcará, no causará– el fin de la contrarrevolución de la derecha mundial de los 80. Él ha rencendido la esperanza y ha creado el espacio para un mundo más progresista pero dicho espacio se encuentra estructuralmente constreñido por las limitantes de un sistema-mundo más anárquico que nunca. La cuestión básica no es si podrá transformar el mundo o restaurar el liderazgo estadunidense en el sistema-mundo –no hará ni lo uno ni lo otro–, sino si hará todo lo posible para permitirnos a todos impulsar nuestra vía hacia delante. Aun si esto es menos de lo que el mundo desearía que hiciera.
Traducción: Ramón Vera Herrera
Tomado de: La Jornada

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 149 seguidores

%d bloggers like this: