¡Verdades de Cuba!

Informaciones, comentarios, reportajes, entrevistas, análisis acerca de Cuba y el mundo.

TROPEZANDO CON LA MISMA PIEDRA

Cuando el pueblo de Cuba protagoniza jornadas heroicas de trabajo y entrega para restañar las heridas causadas por los huracanes Gustav e Ike y gobiernos y manos solidarias de muchas partes del mundo expresan su voluntad de cooperación y ayuda para los damnificados, los enemigos de la Revolución cubana siguen por los mismos caminos trillados de siempre.
Inmerso en una tensa campaña electoral, el candidato demócrata a la Casa Blanca, el afronorteamericano Barack Obama solicitó hace unos días una suspensión temporal de las medidas restrictivas aplicadas por la administración Bush para el envío de remesas y otros artículos a Cuba. La propuesta con visos electorales, pone los ojos en los votos del sur de la Florida, aunque sin atacar la raíz misma del problema: el criminal y tenaz bloqueo económico contra la mayor isla del Caribe.
Afiliados a las más oscuras causas, los congresistas cubano-americanos por la Florida, Mario y Lincoln Díaz-Balart e Ileana Ross-Lehtinen no tardaron en pronunciarse por una ayuda condicionada. Según estos representantes de la mafia cubano-americana radicada en Miami, cualquier asistencia para los damnificados de los huracanes en Cuba debe hacerse a través de organizaciones independientes, bajo la coordinación de la Oficina de Interés de Estados Unidos (SINA) y sin la participación del gobierno cubano, propuesta a la cual se sumaron otros dos representantes de la contrarrevolución, Mel Martínez y Bob Menéndez, ambos con larga data en las maniobras contra Cuba.
Como era de esperar, la administración Bush también se subió al carro de la demagogia y la contrarrevolución.
Mediante una declaración de una vocera del Departamento de Estado, el gobierno norteamericano manifestó su decisión de brindar ayuda condicionada, usando términos casi iguales que los esgrimidos por la mafia de Miami.
El país más poderoso del mundo y que derrocha cada día millones de dólares en su supuesta guerra global al terrorismo, fachada con la cual invadieron a Afganistán e Irak y protagonizan otras tropelías, propone una ayuda condicionada de 100 mil dólares a Cuba para paliar los daños del huracán.
Ínfima y ridícula es esa cifra ante los millones que el imperio tira por la borda cada día, mientras es incomparable con el gesto altruista y desinteresado de Rusia, España, Brasil, entre otras naciones, que han puesto en manos de los cubanos decenas de toneladas de alimentos, materiales de construcción y otros recursos.
Hasta la pequeña, lejana y empobrecida Timor Leste en un gesto de hermandad acordó el envió de 500 000 dólares a la mayor isla del Caribe, cifra que supera con creces el ofrecimiento del imperio.
Una vez más estos aventureros del Norte se equivocan con la dignidad y el honor del pueblo de Cuba. Conocedores de la difícil situación que enfrentan los pobladores afectados por los huracanes, estos mercaderes de influencia creen oportuno aprovechar la desgracia para promover y alimentar a sus quintas columnas en la Isla.
¿A través de quien pretenden canalizar esa supuesta ayuda?, la respuesta es obvia. Según estos bandidos de cuello blanco, esos recursos deben ir a manos de los grupúsculos que como marionetas actúan a favor de los Estados Unidos.
De manera deliberada tratan de catapultar a esos grupúsculos como benefactores o portadores de ayuda, mientras la SINA, identificada como cuartel general de esa contrarrevolución mercenaria y antipatriótica está descalificada para asumir con imparcialidad y sentido común cualquier acción de cooperación y ayuda.

DAGA EN MANO

Es oportuno recordar que quienes ahora se pronuncian por el envío de ayuda condicionada a Cuba, son los mismos que han orquestado campañas y promovido las medidas más drásticas contra el pueblo que ahora dicen quieren ayudar.
En 1994 fue la Fundación Cubano Americana, con el auspicio de estos representantes de la mafia cubano americana quienes llevaron a la administración Clinton al establecimiento de la Ley Torrecille, engendro jurídico que años después y con el patrocinio de esta misma gente de Miami y el grupo Bacardí, fue ampliada con la infame Ley Helms – Burton, encaminada a ahogar a la Revolución cubana.
Vergonzoso resultó el desempeño de Ileana Ross-Lehtinen durante el caso del niño Elián González, cuando con la manipulación de algunos familiares del pequeño radicados en Miami, la mafia cubano-americana secuestro al menor, lo cual provocó la movilización de todo el pueblo de Cuba y gran parte de la opinión publica norteamericana a favor del padre del infante, quien de manera enérgica reclamó y obtuvo el retorno de su hijo al hogar en Cuba.
Fueron también los Díaz-Balart, Ross-Lehtinen y Mel Martínez promotores del Plan Bush, programa reaccionario y agresivo que tiene como finalidad derrocar a la Revolución para lo cual están destinando cuantiosos recursos.
Desconcertados con la firmeza del pueblo cubano y el total fracaso de sus maniobras, fueron esos mismos personajes promotores del recrudecimiento de las medidas aplicadas hace poco años por la administración Bush, limitando el envío de remesas a Cuba y estableciendo un mínimo de tres años para que quienes residen en Estados Unidos puedan visitar a su parientes en la isla.
Con este historial reaccionario y delincuencial uno se pregunta ¿Esta gente están calificados para promover ayuda alguna a Cuba?

LA DIGNIDAD DE UN PUEBLO

Una vez más los enemigos del pueblo de Cuba fallan en sus cálculos y tropiezan con la misma piedra.
Agradecidos de la ayuda y la cooperación desinteresada e incondicional de muchos en el mundo, los cubanos todos, desde Maisí a San Antonio estamos convencidos que con nuestro trabajo, voluntad y sacrifico saldremos adelante ante esta prueba impuesta por la naturaleza.
Con claridad meridiana, Fidel en su Reflexión “El golpe nuclear” sentencia “Pero los bienes no salen de la nada. Compartir implica sacrificios. No nos demos el lujo de olvidarlo dentro de unos días. El hecho adverso debe servir para trabajar con más eficiencia cada día y el empleo justo y racional de cada gramo de material. Tenemos que luchar contra nuestras superficialidades y egoísmos. Cien millones de dólares significan sólo nueve dólares por habitante, y necesitamos mucho más. Necesitamos 30 veces, 40 veces esa cifra sólo para paliar nuestras necesidades más elementales. Tal esfuerzo debe salir del trabajo del pueblo. Nadie lo puede hacer por nosotros.”
Con ese espíritu ya se trabaja y aún cuando la tarea es ardua y difícil, en el horizonte se ven los primeros resultados.
Para nuestros enemigos un mensaje: otra vez se han equivocado. Heroico, rebelde y digno este pueblo de temple de acero jamás cambiará su independencia, libertad y dignidad por un plato de lentejas.
En esta hora de epopeya y sacrificio, a los amigos el agradecimiento y el respeto, para nuestros enemigos el total y más enérgico desprecio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: