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¿TIENEN LOS REPUBLICANOS SU BILL AYERS?

Por: A.L. Bardach
Tomado de SLATE, temas de política. Publicado de manera original el 15 de octubre de 2008

La campaña de John McCain ha hecho mucha referencia a la relación de Barack Obama con Bill Ayers, terrorista de la organización Weather Underground devenido profesor universitario, a quien los republicanos llaman “terrorista no arrepentido”. De hecho, la conexión Obama-Ayers se ha convertido en el centro de la campaña MacCain-Palin. Sarah Palin, nominada para vicepresidenta, menciona a Ayers prácticamente en todas sus apariciones en público, y John MacCain lo único que ha hecho es prometer que llevará a Ayers al debate de esta noche.

Roberto “Macho” Martin Pérez, uno de los más repugnantes vestigios de la dictadura de Batista, autor de numerosos atentados contra Cuba y miembro de organizaciones terroristas de Miami se abraza al candidato republicano John McCain

Roberto “Macho” Martín Pérez, uno de los más repugnantes vestigios de la dictadura de Batista, autor de numerosos atentados contra Cuba y miembro de organizaciones terroristas de Miami se abraza al candidato republicano John McCain

Sin embargo, la campaña de MacCain tiene sus propias conexiones cuestionables con terroristas. Desde la derrota de John F. Kennedy en la invasión a la Bahía de Cochinos, los cubano-americanos de la Florida han sido considerados un bloque de votantes confiable para los republicanos; y desde 1960 hasta el 11 de septiembre de 2001, algunos partidarios de la línea dura en Miami aprobaron una ley de doble rasero con respecto al terrorismo a la luz de la cual tanto militantes anti-castristas como terroristas eran juzgados como “luchadores por la libertad”, a pesar de las muertes de civiles y el daño colateral que ocasionaron en Cuba, los Estados Unidos y otras partes del mundo.

Aunque la comunidad cubano-americana ha sufrido drásticos cambios – actualmente la mayoría apoya el dialogo con Cuba y la supresión de las restricciones con respecto a los viajes y el envío de remesas – los partidarios de la línea dura todavía controlan las principales palancas de poder en Miami. Tal es su influencia para lograr votantes confiables, que McCain renunció a la posición que defendió en el año 2000, cuando dijo que apoyaría la normalización de las relaciones con Cuba aunque Fidel Castro se mantuviera en el poder. (”Estoy dispuesto a hacer lo mismo que hicimos con Vietnam”.) McCain ha aliado su campaña al Consejo para la Libertad de Cuba, un intransigente grupo contra Castro que lo único que ha hecho es dictar la política de George W. Bush. Dos de los miembros más importantes del Consejo, Ninoska Pérez-Castellón, personalidad de los medios, y su esposo, Roberto Martín Pérez, han estado entre los más dedicados propagandistas y defensores de McCain en Miami.

Como consecuencia, la campaña de McCain y sus asesores se dan cuenta de que apoyan o se alían, o ambas cosas, a militantes que han cometido actos que cualquier observador razonable definiría como terrorismo. El 20 de julio, el Senador Joe Lieberman, mientras hacía campaña a favor de McCain en Miami y antes de pronunciar un discurso en un evento electoral de este, se reunió con la esposa de Eduardo Arocena, terrorista en serie convicto, y prometió que lucharía por lograr un indulto presidencial en su nombre. Arocena fundó el tristemente célebre grupo de militantes cubanos exiliados, Omega 7, conocido por haber realizado una serie de atentados entre 1975 y 1983. Arocena fue condenado por el asesinato de un diplomático cubano en Manhattan en 1980.

Eduardo Arocena, introdujo en Cuba las cepas del dengüe hemorrágico

Eduardo Arocena, quien declaró que introdujo en Cuba las cepas del dengüe hemorrágico

En 1983, Arocena fue arrestado y acusado de 42 cargos como conspiración, posesión de explosivos, armas de fuego y destrucción de la propiedad gubernamental extranjera en los Estados Unidos.

Actualmente cumple una sentencia de cadena perpetua en la prisión federal de Indiana. Entre sus objetivos se incluían:

• Madison Square Garden (Jardín Plaza Madison) (hizo estallar una bomba en una tienda colindante)

• Aeropuerto JFK (el grupo de Arocena puso una maleta bomba para que explotara en un vuelo de la TWA que se dirigía a Los Angeles, como protesta a los vuelos de las aerolíneas hacia Cuba. El avión pudo haber explotado si no hubiera sido porque la bomba estalló en la pista antes de ser embarcada)

• Avery Fisher Hall (causó daño a tres niveles del teatro y detuvo la actuación de un grupo de música cubano)

• La oficina de venta de pasajes de la aerolínea soviética Aeroflot

• Y una iglesia

También intentó asesinar al embajador de Cuba en Naciones Unidas.

Además, Arocena fue condenado por el asesinato en 1979 de Eulalio José Negrín, residente en Nueva Jersey. Negrín, de 37 años y partidario de la diplomacia con Cuba, fue ametrallado mientras subía a su auto. Murió en los brazos de su hijo de 13 años.

Sin embargo, Lieberman, quien fuera en ese momento el principal candidato de McCain para la vicepresidencia y según se afirma encabezaba su lista para secretario de estado, fue filmado cuando prometía a Miriam Arocena que solicitaría a Washington que otorgara un indulto a su esposo. “Es mi responsabilidad, es mi responsabilidad. Lo traeré (el indulto). Lo traeré”, le dijo Lieberman a Arocena justo antes de dirigirse a un grupo en un evento electoral de McCain. “La considero como si fuera de mi propia familia…Lo traeré. Haré todo lo posible.”

Cuando se le preguntó sobre el asunto a un vocero de Lieberman, este objetó y declaró a AP que “el Senador Lieberman no interviene en procesos penales entre los que se incluyen las solicitudes de indultos. La correspondencia se envió simplemente sin ningún comentario, aval o respaldo.”

Otro defensor a ultranza de que se le otorgue un indulto a Arocena es Roberto Martín Pérez, miembro del Consejo para la Libertad de Cuba, quién pone la voz en un comercial de McCain sobre Castro transmitido en el Sur de la Florida. Su esposa Ninoska Pérez-Castellón, presentadora de radio, dice que también se les ha solicitado hacer un spot televisivo para la campaña de McCain.

Alfredo Durán, abogado de Miami, veterano de Bahía de Cochinos y líder del Comité Cubano para la Democracia, explica la estrategia del Partido Republicano: “Ellos piensan que la campaña a favor de Arocena animará a cierto segmento de la comunidad ultraconservadora del exilio a votar a favor de McCain y del Partido Republicano”.

Arocena no ha sido el único militante que ha recibido ayuda del equipo de McCain. En septiembre, McCain anunció que había escogido a Lincoln Diaz-Balart, congresista republicano procedente de Miami, como su asesor principal y vocero para América Latina. El Representante Diaz-Balart es un feroz partidario de la política de línea dura hacia Cuba, defensor en diferentes momentos del bloqueo a la isla y de la acción militar si fuera necesaria para derrocar a Fidel Castro (su antiguo tío, ya que Castro estuvo casado con la tía de Díaz-Balart). Díaz-Balart también ha apoyado a ciertos tipos de terroristas que han actuado en suelo estadounidense. Desde el año 2000, Díaz-Balart y su colega la Representante Iliana Ros-Lehtinen han ejercido presión y ayudado a liberar a varios terroristas exiliados convictos prisioneros en cárceles estadounidenses. Entre los más tristemente conocidos están los miembros de Omega 7, José Dionisio Suárez y Virgilio Paz Romero, ambos condenados por su participación en el asesinato del diplomático chileno Orlando Letelier y su colega estadounidense Ronni Moffitt en 1976 con un coche bomba en Washington D.C. Según cuatro agentes que entrevisté, el FBI también sospechaba que la pareja estaba involucrada en otros atentados con bomba y ataques. (A Suárez se le conoce por el sobrenombre “Charco de Sangre”).

Díaz-Balart también hizo presión para liberar a Valentín Hernández quien mató a tiros a Luciano Nieves, refugiado político residente en Miami, en febrero de 1975, por pronunciarse a favor de un diálogo con Cuba. Hernández le tendió una emboscada a Nieves en el parqueo de un hospital en Miami después de que este visitara a su hijo de 11 años. Hernández también asesinó a un ex presidente de la Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos en una riña sangrienta. Hernández fue capturado en Puerto Rico en 1977 y sentenciado a cadena perpetua. Actualmente, Hernández vive libremente en la Florida.

Diaz-Balart, asesor principal de McCain, tampoco ha vacilado en lograr un “proceso justo” para Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, legendarios terroristas que intentaron asesinar a Castro. Ambos terroristas fueron acusados del derribo de un avión cubano en 1976, donde murieron 73 civiles, y considerado el primer acto de terrorismo aéreo en América. En 2005, cuando le pregunté a Bosch por todos aquellos que habían muerto ese día, muchos de ellos atletas adolescentes, respondió, “Estábamos en guerra con Castro, y en la guerra todo vale”.

Luis Posada Carriles

Luis Posada Carriles, terrorista y asesino confeso.

Luís Posada Carriles, terrorista y asesino confeso.

Después de nueve años en prisión, Posada “escapó” de una cárcel en Caracas mediante el soborno al guardia. En sus memorias, Los Caminos del Guerrero, Posada agradece efusivamente al menos a dos miembros del Consejo para la Libertad de Cuba por haberlo ayudarlo durante sus primeros días como fugitivo. Después de 11 años en prisión, Bosch ganó una absolución (luego de amenazas de muerte a varios jueces que participaban en el caso). Sin embargo, cientos de páginas de documentos del FBI, la CIA y el Departamento de Estado desclasificados por el Archivo Nacional de Seguridad, no dejan dudas de que las autoridades estadounidenses coincidían completamente con las autoridades de inteligencia de Venezuela, Trinidad y Cuba en que los dos hombres habían planeado y organizado el derribo del avión.

El ex fiscal general Richard Thornburgh describió a Bosch, quien estuvo cuatro años en una prisión federal por disparar con una bazuka a un buque de carga polaco que se dirigía a La Habana y se encontraba en el puerto de Miami, como un “terrorista no reformado” y recomendó su deportación inmediata cuando se apareció en Miami en 1988. Pero hubo consideraciones políticas en Miami. Ros-Lehtinen, quien en aquel momento se postulaba para el Congreso y actualmente líder republicana del Comité de Asuntos Internacionales de la Cámara de Representantes, alabó a Bosch como un héroe y un patriota. Luego, ella personalmente presionó al entonces presidente George Bush (con la presencia de Jeb Bush como el director de su campaña en una reunión transmitida en los medios de difusión de Miami); Bush se opuso al FBI y a los departamentos de Justicia y de Estado, y se le otorgó la residencia estadounidense a Bosch.

En 1998, entrevisté a Luis Posada Carriles en Aruba para un trabajo de investigación para el New York Times, donde aseveró haber organizado numerosos ataques tanto a objetivos civiles como militares durante su lucha de medio siglo por derrocar a Castro. Lo más importante, Posada se jactó de haber organizado y planeado los ataques con bomba en hoteles de La Habana en 1997 en los que perdió la vida un turista italiano y otras 11 personas resultaron heridas.

Los hermanos Diaz-Balart e Ileana Ross Lehtinen defensores de terroristas

Los hermanos Díaz-Balart e Ileana Ross Lehtinen defensores de terroristas

El último intento fallido de Posada para eliminar a Fidel Castro fue en la Cumbre Ibero-Americana en Panamá, en noviembre de 2000. Después del juicio a Posada y su condena en 2004, Díaz-Balart (junto con su hermano, Mario Díaz-Balart y la Representante Ros-Lehtinen) escribió al menos dos cartas con papeles y sobres oficiales del Congreso a la presidenta panameña Mireya Moscoso solicitando la libertad de Posada y sus colaboradores. En una de las misivas se podía leer: “Le pedimos respetuosamente que perdone a Posada Carriles, Guillermo Novo Sampol, Pedro Crispín Remón y Gaspar Jiménez Escobedo”. El 24 de agosto de 2004, Posada y sus compañeros de conspiración – todos con amplios antecedentes penales – recibieron un indulto de última hora de la saliente presidenta Moscoso.

Los partidarios de Posada me dijeron que varios líderes del exilio de Miami le habían asegurado discretamente que se le permitiría vivir libremente en los Estados Unidos como a Bosch. Siendo aún un prófugo, Posada entró a Miami en 2005. Pero en enero de 2006 debido al escándalo internacional por su liberación, se conformó un gran jurado federal en Newark, N.J, para analizar las pruebas contra Posada relacionadas con los ataques con bomba efectuados en La Habana.

Investigadores del FBI testificaron que Posada había entrado a Cuba por contrabando explosivos plásticos en pomos de champú y en zapatos, algunas semanas antes de los ataques con bomba. Con un costo de millones de dólares, docenas de testigos han testificado ante el gran jurado federal por más de dos años y medio. El 19 y 20 de septiembre de 2007, dos testigos, obligados a testificar a favor del estado, suministraron pruebas condenatorias que implicaban a Posada y sus confederados. (Revelación: El The New York Times y yo fuimos citados para el caso pero no nos presentamos ante el gran jurado, alegando las protecciones de la Primera Enmienda)

Pero la política del año de elecciones parece haber interferido en el caso. Uno de los abogados que representaba a los camaradas de Posada en el caso me dijo que los acusados recibieron cartas de citación extrajudiciales el año pasado y fueron advertidos por el FBI de que serían acusados en 2007. Ahora, él dice que está seguro de que nada pasará debido a las elecciones de 2008 y el daño que se podría causar a las candidaturas de McCain, Diaz-Balart, y Ros-Lehtinen. Otro abogado de Posada me dijo que le habían asegurado que el caso de Posada “está siendo analizado en los más altos niveles” del Departamento de Justicia.

Mientras tanto, Posada se ha vuelto a asentar en Miami. En noviembre de 2007, el Club Big Five, un club frecuentado por la plana mayor, fue la sede de una exposición de arte destinada a la recaudación de fondos para beneficiar a Posada y su compañero de armas, el asesino de Letelier, José Dionisio Suárez. El 2 de mayo de 2008, hubo otra fiesta para recaudar fondos en honor a Luis Posada Carriles en el Club Big Five. Lincoln Diaz-Balart y Ros-Lehtinen fueron invitados.

Algunos meses antes, un Posada relajado y comunicativo, asistió a un homenaje en honor a un conocido disidente cubano. Solo a unos pocos metros de él, entre el tilín de las copas, estaban los representantes Lincoln Diaz-Balart y Ros-Lehtinen. Si se impone el dúo McCain-Palin en noviembre, es probable que esas pendientes y latosas acusaciones contra Posada se dejen a un lado.

Ann Louise Bardach escribió la columna “Interrogaciones” para la revista Slate y es autora de Without Fidel: A Death Foretold in Miami, Havana and Washington (Sin Fidel: Una muerte anunciada en Miami, La Habana y Washington), que se publicará en abril, y de Cuba Confidencial: Love and Vengeance in Miami and Havana (Cuba confidencial: amor y venganza en Miami y La Habana).

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Una respuesta a “¿TIENEN LOS REPUBLICANOS SU BILL AYERS?

  1. acai berry cleanse noviembre 28, 2008 en 10:44 pm

    I have read Bill Bryson’s book[ …

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